domingo, marzo 06, 2011

Catalina

Apenas me ve sonríe y empieza a mover los brazos. Tirada en la cama (nunca deja de moverlos) le toco la nariz con mi narizota. Nos reímos.

Le ladro como perro triste y como perro contento. Le gustan los dos porque pega gritos de alegría.

Es la hija de mi hermano Tomás. Cuando mi hermano Tomás era chico yo lo abrazaba y le daba besos.